11.12.11

De sexo y género a géneros y sexualidades (Mujeres En La Lucha - MPLD).-















Muchas veces usamos la palabra "sexo" y "género" como si fueran lo mismo, pero a la hora de pensar en qué se basa esta diferencia supuestamente natural emtre hombres y mujeres resulta ser muy importante entender de qué se trata cada término.
Sexo

Cuando hablamos de "sexo", hablamos de todos los elementos biológicos que componen al ser humano "hembra" o al ser humano "macho": en el primer caso, por ejemplo, vagina, senos, útero, menstruación, capacidad de gestar hijos; en el segundo, pene, testículos, semen.En esta definición, que parece muy sencilla a primera vista, ya encontramos nuestras primeras dificultades con definir diferencias entre hombres y mujeres aunque sean biológicamente. ¿Acaso no hay mujeres que no pueden tener hijos, que no menstrúan, que no tienen útero por haberse hecho una histerectomía? ¿No hay hombres sin capacidad de inseminar o eyecular, sin testículos o pene por intervenciones quirúrgicas o accidentes? ¿Dejan de ser hombres sin esas características?Y hasta hay personas que nacen con el sexo poco definido, con partes que no se sabe bien si son clítoris grandes o penes chicos, y personas que nacen con elementos de ambos sexos que llamamos "hermafroditas".
Sin embargo, la mayoría de las personas nacemos como "hembras" o "machos", un hecho que después nos marca claro rumbo en la vida.

Género

Este término, entonces, tiene que ver con todo lo que implica cultural y socialmente ser niña/mujer o niño/hombre. Es decir, una vez que hemos sido identificados biológicamente al nacer como "hembra" o como "macho", todas las maneras en las cuales nuestra familia, nuestrxs maestrxs, nuestrxs compañerxs, nuestrxs jefxs, nuestrxs amigxs, nuestras parejas nos tratan por el sexo que tenemos. En nuestra sociedad se reconoce dos géneros: el femenino y el masculino.

Para entender esto pensamos en cómo la sociedad trata a una niña. Sus padres la visten de rosa, le indica que debe jugar con muñecas (para prepararse para ser una madre algún día, claro) y que no debe jugar muy duro ni ensuciarse mucho. Ayuda a su mamá en las tareas domésticas (para prepararse para ser esposa algún día, claro) mientras su papá y sus hermanos son libres para hacer otra cosa. En la escuela, aprende sobre muchos hombres que hicieron cosas importantes pero casi no se habla de las mujeres, y percibe que sus compañeros hablan más y reciben más aliento de lxs
maestrxs que sus compañeras. Cuando mira la televisión, ve muchas mujeres, pero casi ninguna parece a las mujeres que ella conoce en persona - son flacas y maquiladas, son bellas pero parece que no están para decir cosas importantes, como dicen los hombres.

De esta forma, la sociedad le enseña a esta niña cómo ser mujer: qué cosas se debe hacer y qué cosas no, qué se valora en las mujeres y qué NO. De la misma forma, la sociedad le enseña a un niño cómo ser hombre. Así se va generando lo que después parece "sentido común" acerca de cómo son los hombres en general (con descripciones como: fuertes, lógicos, capaces, independientes) y cómo son las mujeres en general (con descripciones como: sensibles, sentimentales, maternas, dependientes) Y no esá demás decir que estas descripciones esconden valoraciones también: las características tradicionales asignadas a la mujer no son la caracteristicas más valoradas en la sociedad; las asignadas a los hombres, sí. Conocemos (y probablemente somos) muchos hombres y muchas mujeres que no adecuan a estas descripciones - sin embargo, podemos reconocer que estas ideas generales acerca de los hombres y las mujeres siguen teniendo mucho peso en nuestra sociedad.Algo también implícito en este binario de genero mujer/hombre es la sexualidad que cada unx va a tener. Ya de por sí por identificarse como hombre, pienso que vos te van a gustar las mujeres y solamente las mujeres; y por identificarse como mujer, que te van a gustar los hombres y solamente los hombres. Por las luchas durante muchos años de lxs lesbianas, gays, bisexuales y trans ya sabemos que no es tan así, pero las sexualidades no heterosexuales siguen siendo algo percibido como "marginal" en una gran parte de la sociedad. Por lo tanto, mucha de la educación que recibimos acerca de género también toma alrededor de la sexualidad, y establece que la sexualidad más aceptadas es la de una mujer con un hombre en una relación exclusiva, es decir, monógama; esto es "heteronormatividad".Así a través de la categoría de género también se impone una sexualidad obligatoria: "heterosexual". Por eso casi es imposible diferenciar la idea de "género" de la idea de "sexualidad".

Cuando hablamos de género, entonces, hablamos del cargo social de hoy que contiene el hecho de ser mujer: qué roles tenemos en la casa y en la sociedad, qué importancia se da a la voz y opinión de una mujer en comparación con la de un hombre, qué posibilidades tenemos en la vida, hasta cómo nos debemos vestir, hablar y expresarnos, y quiénes podemos amar. Y en particular hablamos de que las diferencias que la categoría de genero construye entre mujeres y hombres son diferencias que ponen la mujer en desventaja en relación al hombre.

Pero también hablamos de algo que sabemos que no es posible cambiar porque NO ES ALGO NATURAL, sino algo construido socialmente a través de todos estos elementos que hemos estado hablando: la familia, la escuela, los medios, el poder político, las relaciones personales, entre muchas otras cosas. El "genero" es la particular forma que la expresión del sexo toma en la sociedad, que es cambiante según la época, la cultura, la región geográfica, etc. De hecho, es fácil, ver que lo que significó ser mujer hace 60 años no es lo mismo hace 100 años, 200 años, o 500 años. Y que hoy en día no es lo mismo lo que significa ser mujer de país en pais o región en región tampoco.

Por lo tanto, no solamente no tenemos que aceptar las desventajas que tienen las mujeres respecto a los hombres que ha sido impuesto por la educación social que recibimos; ni siquiera tenemos que aceptar que existen diferencias entre "mujer" y "hombre" más allá de lo biologico.

De género a géneros: reivindicando la identidad personal

Es por este rechazo a esta dicotomía hombre/mujer, este sistema binario de género que acepta solamente dos categorías, que proponemos superar la idea de "género" en lo singular y empezar a hablar de "géneros".
hay muchas maneras de ser una persona en esta sociedad que no tiene nada que ver con si podemos parir o no, si tenemos vagina o si tenemos pene. Unx puede ser generosx, sensible, violentx o fuerte más allá de su sexo bilógico. No hay solamente dos géneros, sino que hay muchos, infinitos.
Lo que proponemos, entonces, es que hagamos lo que elegimos más allá de si somos hombres o si somos mujeres. Preguntémonos: ¿Qué tipo de persona quiero que sean mis hijxs? ¿Qué valores tengo? ¿Qué es lo que me gusta? ¿Qué es lo que me hace feliz? ¿Cómo vivo mi sexualidad? ¿Cómo elijo yo construir mi identidad?

No es un camino fácil, este camino de "géneros" en vez de "género". Tenemos en contra casi toda la educación que recibimos, casi todo lo que vemos y todo lo que vivimos a diario. Muchas veces tenemos en contra la opinión de nuestrxs padres, nuestras parejas, nuestrxs amigxs, nuestros vecinxs.
¿Pero no fue así también cuándo reconocimos nuestra opresión de clase y tuvimos que aprender que las diferencias entre lxs ricxs y lxs pobres no eran aceptables y que las teníamos que derrumbar? Elegimos este camino no porque es un camino fácil sino porque es un camino justo, un camino necesario para construir la sociedad igualitaria con la que soñamos